Avance 007: Quantum of Solace Xbox 360

Escrito by Kid Wednesday 2 July, 2008
Archivado en Avances, Xbox 360

Quantum of Solace

Se dice que James Bond siempre vuelve. Después de que EA exprimiera y posteriormente abandonara la franquicia de 007, la cual en principio poseía hasta 2010, los derechos de los juegos de 007 pasaron a Activision, que se apoderó de ellos con el fin de aprovechar el tirón que supone una de las series de películas más longeva y exitosa de la historia del cine. GoldenEye para Nintendo 64 supuso una referencia en los hasta entonces repetitivos FPS y en cómo realizar una gran adaptación de un producto cinematográfico; desde entonces se ha intentado captar esa misma esencia con mayores o menores aciertos.

Quantum of Solace (Activision)

Tras fichar a Daniel Craig como el nuevo 007, se intentó revitalizar la saga con Casino Royale, presentando los inicios de 007 y aproximando su desarrollo a un Bond más maduro y realista, más vulnerable, distanciándose así de lo fantasiosas que empezaban a ser sus entregas. Activision ha dado buena cuenta de ello y con la intención de captar ese espíritu tiene en proyecto un juego más oscuro y realista que en principio pretende devolvernos al auténtico Bond. Con la 22ª entrega a pocos meses de estrenarse mundialmente (noviembre es el mes elegido) echamos un primer vsitazo a lo que va a darnos la próxima aventura del agente secreto.

Con el motor gráfico de Call of Duty 4, el juego Quantum of Solace nos narrará la historia de las dos películas que ha protagonizado Craig mediante un híbrido de vista en primera y tercera persona, esta última en los momentos que debamos cubrirnos en mitad del combate o cuando el agente se encarame a una escalera.

El mismo actor se ha encargado de proporcionar su aspecto y su voz para la recreación del personaje y el resultado es un modelo calcado él mismo. Treyarch, el estudio responsable del desarrollo, ha utilizado además cientos de fotos y referencias para asegurar que los demás personajes principales lucen igual de bien que sus homónimos reales. Si bien la acción y el combate serán clave en este título, las misiones podrán acometerse mediante el sigilo con un estilo cinematográfico y más crudo durante las peleas.

Quantum of Solace (Activision)

Bond dispondrá además de un teléfono móvil para los avisos importantes, pero siguiendo la estela de las últimas películas no parece que esta vez los curiosos y diversos gadgets acaparen mucho protagonismo. Curiosamente no habrá misiones de conducción ni podremos formar parte de la famosa partida de póquer de Casino Royale. Un modo multijugador está confirmado, pero de momento no se han dado más detalles.

Queda esperar a octubre de este mismo año para comprobar si se ha madurado y conseguido los objetivos marcados para el juego. Una recreación más oscura y humana de James Bond, lo que ya de por sí resulta interesante para un videojuego. De momento lo presentado resulta muy interesante, esperamos que la experiencia de Treyarch y Activision en los juegos de acción se deje notar.


Análisis Bioshock Xbox 360

Escrito by Kid Wednesday 2 July, 2008
Archivado en Análisis, Xbox 360

Bioshock (Xbox 360, PC)

Cuando detrás de un trabajo existe un mimo y un cuidado especial, una pasión patente y una realización impecable, esa sensación se transmite de forma inequívoca. El llamado hype, la perdición de muchos de los juegos actuales, actúa de forma lenta y sibilina la mayoría de las veces, modificando la realidad y dando argumentos para creer en algo muy bonito que en definitiva acaba resultando efímero.

Por suerte, no siempre es así, y de vez en cuando se nos premia con obras que hacen justicia y alcanzan todo a lo que aspiran creando una nueva referencia y aportando sensaciones que no tienen comparación. Obras que presentan una realidad propia totalmente creíble y que emplean todos sus recursos para sumergirte en una ambientación personal e inevitablemente atrayente, poniendo sobre la mesa una narrativa envidiable y casi obligando al jugador a permanecer delante de la pantalla.

Irrational Games ha conseguido eso con Bioshock, ha alcanzado las metas que se había propuesto y ha cumplido con lo que había prometido. Nos encontramos delante de un título especial, que es igual pero totalmente diferente a lo visto antes y que hace que todo cuanto se experimenta a través de él valga la pena.

Ni dioses ni reyes, sólo hombres

Todos tenemos ideas utópicas, ilusiones irrealizables sobre una realidad mucho más justa y mejor, algunas de las cuales han marcado nuestra Historia. Andrew Ryan, el protagonista de nuestro relato, es un magnate multimillonario que ha creído fervientemente en sus propias ideas y ha hecho realidad sus propios ideales: una ciudad donde se reúnan las mentes más brillantes, obviando lo establecido y alejándose de las religiones, con el fin de acelerar el progreso y la evolución. Estamos en los años 50, poco después de la Gran Guerra y esa realidad se ha hecho patente al fin. Rapture es una ciudad sumergida en el mar que quiere cumplir esa función y hacer realidad los sueños de un rico loco.

Bioshock (Xbox 360, PC)

Nuestro primer contacto con el juego nos sitúa en un viaje en avión, ya en los años 60, que misteriosamente es víctima de un accidente y nos deja en mitad del océano y de la noche. En frente nuestro un faro se alza de forma majestuosa invitándonos a acercarnos a él mientras nos preguntamos si el motivo de nuestra llegada a este punto tiene un porqué, y a medida que nos aproximamos a la curiosa edificación vamos viendo que todo es mucho más de lo que parece.

Una gran puerta se abre y unas vetustas luces se encienden, como resignadas, abriéndonos paso y mostrándonos los primeros delirios de grandeza que hacen que creamos de verdad que nos encontramos ante algo especial, diferente, algo de proporciones épicas. Un gran cartel nos advierte con las palabras “ni dioses ni reyes, sólo hombres” asegurándonos que todo esto esconde mucho más de lo que parece a simple vista.

Tras nuestros primeros pasos que se disputan entre espectaculares juegos de sombras y luces, nos acercamos a una batisfera que parece estar esperándonos mientras una vieja radio nos deleita con la voz de Frank Sinatra y que supone un acceso a un inframundo devastado y desolado, una ciudad sobrecogedora que rezuma fracaso por todas sus esquinas pero que sigue impregnada de historia. Todo es caótico y confuso, barroco y angustiante y nosotros estamos perdidos en ese lugar.