Análisis The Darkness Xbox 360

En la generación actual somos testigos de una avalancha de juegos clónicos que arriesgan poco o nada y siguen cubriendo su imagen con la misma mecánica de siempre, aderezándolo con tres o cuatro aspectos punteros tecnológicamente que cumplen una función sorpresiva que en la mayoría de los casos, desgraciadamente, no sobrevive al paso del tiempo. Un género que representa muy bien este ejemplo es el de los FPS o los shooters en primera persona, los cuales están sufriendo una endogamia preocupante que deja un sabor de boca continuo a esto ya lo he vivido yo antes.
Si en la llamada época dorada de los videojuegos la proliferación de aventuras gráficas apoyadas por el humor y las situaciones extravagantes eran las protagonistas y la expresión más valorada de la industria, parece que ahora el turno es el de este género que defiende sus virtudes argumentando la inmersión que produce ser testigo más directo de la acción. Aún así las comparaciones son odiosas y hasta aquí llega ésta, ya que los FPS están hace tiempo estancados y sólo despuntan cada cierto tiempo teniendo a la compañía Valve (Half Life 2, Portal) como una de sus mayores procuradoras.
The Darkness para Xbox 360 es un shooter tradicional y no revoluciona el hastiado género ni le da una patada a lo convencional, pero lleva a cabo determinadas ideas de una forma que deberían conformar ejemplo. Cuando los límites tecnológicos para crear un juego ya no son un problema se corre el peligro de centrarse demasiado en lo visualmente atrayente dejando de lado (como está ocurriendo) otros aspectos menos explorados pero igualmente suculentos como la infravalorada narrativa, la cual tiene un potencial extraordinario para presentar situaciones realmente novedosas, algo que todavía está por explorar en los videojuegos. Starbreeze son los creadores de esta pequeña joya del entretenimiento mostrando que la experiencia adquirida con Las Crónicas de Riddick está dando sus frutos.

El primer día que morí
Quizá al estar inspirado en los cómics del mismo nombre de Top Cow la fuerza narrativa de The Darkness ya tenía mucho ganado, pero no deja de ser un mérito que se haya trasladado tan bien a un género tan complicado como el del videojuego. Desde luego sigue habiendo acción, pero lo interesante es cómo se plantea y cómo se justifica la aparición de momentos de disparos y violencia unidos a los magistrales momentos de tranqulidad y paz. El protagonista es Jackie Estacado, un chaval huérfano que ha estado desde la muerte de sus padres ligado su tío Paulie, Don de la familia Franchetti. Desde el inicio del juego se deja clara la carga narrativa que dispone el título con una secuencia en coche sobrecogedora que sólo nos permite controlar la vista del personaje.
Es el día del 21 cumpleaños de Jackie y parece que las cosas no avanzan demasiado bien, aunque su mejor regalo aún está por llegar: La Oscuridad, un ente maligno que necesita de un huésped para mantenerse en vida y propagarse de padres a hijos. La motivación que hace que surja esta condición maligna es la venganza hacia su tío Paulie, el cual se siente traicionado por su sobrino e intenta matarle.
Hasta aquí no parece que The Darkness contenga nada especial, pero nos absorbe cuando avanzamos en el juego y nos damos cuenta de los giros dramáticos de la trama y lo frenético que resulta dejarse a su historia. No sigue la línea argumental de los cómics de forma milimétrica, de hecho se han seleccionado algunos de los momentos más representativos para ofrecer una historia complementaria a los cómics.




